¿Por qué María es importante para los católicos?

¿Por qué María es importante para los católicos?

Cuando Nuestra Santísima Madre se apareció a Juan Diego en México en 1531, durante la agonía de la Revuelta Protestante, se presentó como “la Inmaculada Concepción”. María, la futura Madre de Dios, fue concebida sin la mancha del pecado original para que fuera digna de llevar dentro y de levantar al Hijo de Dios. En su sabiduría infinita, el Todopoderoso no habría elegido a una mujer pecadora para dar a luz y levantar a su Hijo, y por eso sintió que su alma sería preservada del pecado. Como Jesús, conoció la tentación porque era humana, pero no quería sucumbir a la tentación del pecado. Esto la convirtió en una madre digna y un ejemplo para nuestro joven Salvador cuando lo crió con San José. Cuando el ángel Gabriel recibe a María por primera vez en el primer capítulo de la Evangelio de Lucas, su saludo “¡Salve, favorecida! El Señor es contigo” (Lucas 1:28), indica que ella, porque estaba llena de la gracia de Dios, no había lugar para el pecado en su alma. En un fascinante toque moderno, científicos descubrió que el ADN de los bebés por nacer migra a través de la placenta durante la gestación y al cuerpo de la madre durante la lactancia y se instala en la sangre y el cerebro de la madre por el resto de su vida. El vínculo entre la Inmaculada Concepción y Jesús se profundiza: la Santísima Virgen guardó en su cuerpo puro el ADN actual de su Hijo para su vida. ¡Es asombroso considerarlo!